CUESTIÓN DE PRINCIPIOS (1995)

 

         Mediometraje intimista realizado en 1995 y basado en el relato del mismo nombre escrito por Miguel A. Linares. Codirigida por este e Ignacio Clavero, en esta cinta se escenifica la particular relación que une a Alejandro, un gris oficinista, con su resuelta esposa quien controla todos los aspectos de su vida. Cobarde por naturaleza, y necesitado de autoestima, nuestro protagonista comienza un viaje que le llevará al lugar más oscuro de su alma.

 

    Protagonizada por el propio Miguel A. Linares, “Cuestión de Principios” reúne al embrión artístico y técnico de lo que será la primera etapa de “El Señor de Ébano” y constituye el punto de partida de un largo período de colaboración y amistad. En él aparecen por primera vez colaboradores como Leo Jara (el Sargento Jara de la Policía Rural en “ El Señor de Ébano”), Carlos Fúster ( el frío y cerebral abogado Carlos Richmann del citado largometraje, así como el cruel comandante de las SS de “El Malagueño que quiso ayudar a Patton”). También constituye el debut de Rafael Caballero como compositor, realizando una banda sonora correcta y efectiva que imprime al film el dramatismo que requiere.

 

      "Cuestión de Principios” pese a lo limitado e imperfecto que pueda resultar ante un visionado actual (poca experiencia y pocos medios), simboliza una época de mucha ilusión, de buenos ratos con los amigos y de proyectos por hacer. Era el tiempo de la cámara de Video 8, o con suerte de HI-8, en los que la edición no-lineal estaba en ciernes. Al escribir estas letras no puedo evitar recordar con nostalgia aquellos días.