RAFA QUIERO QUE SUENE A RON GOODWIN

 

 Sin duda el pretendido “carácter clásico” buscado con Blitzkrieg tenía que contar con una banda sonora que rememorara a las partituras del cine bélico de finales de los años sesenta y setenta. Era necesario recobrar el carácter épico, y hoy día muchas veces denostado, de aquellas obras; y todo ello a sabiendas de que la corriente actual está marcada por una recreación de la cruda realidad: la guerra es olor a cordita, la visión de miembros desgarrados de los que brotan chorros de sangre y el sonido apagado que imita el momento de ensordecimiento ante una brutal detonación. La guerra es muerte, locura, es cruzar “una delgada línea roja”.

   Así pues con este docudrama no sólo se ha buscado ilustrar objetivamente un episodio concreto de la historia contemporánea, sino que en cierto modo se ha pretendido rendir un modesto homenaje a un cine del que muchos disfrutamos en nuestra infancia. Un cine de “hazañas bélicas”, el cine del “Escuadrón 633”, del audaz Oberst Kurtz Steiner de “Ha llegado el Águila” o del controvertido Patton que odiaba “aquel siglo XX”. Una fórmula con su propio estilo musical: ¡que suene a Ron Goodwin!. Y a mi juicio Rafael Caballero, nuevamente, da con la receta; no sólo creando una rica banda sonora que dota a la cinta de los necesarios momentos de tensión y dramatismo, sino que yendo más allá, resucita la magia de un estilo colorista casi proscrito para este tipo de cine hoy día, de un estilo que para una visión miope resulta extraño fuera del espacio galáctico dominado por Darth Vader y sus huestes de armaduras blancas.

 

 

 

                         

 

 

Del director John Sturges, "Ha llegado el Águila" es todo un clásico del cine bélico. 

                                                                           

 

 

 La banda sonora de "La batalla de Inglaterra" es una de las más brillantes partituras de Ron Goodwin